• El área de Medio Ambiente de la Diputació trabaja para mejorar la gestión de los residuos sólidos urbanos y proteger los espacios naturales
  • El Día Mundial del Hábitat, con el lema ‘Ciudades que gestionan bien los residuos’, se centra este año en los retos de la gestión de los residuos urbanos
01/10/2018

Bajo el eslogan ‘Ciudades que gestionan bien los residuos’, la celebración del Día Mundial del Hábitat 2018 busca concienciar sobre las medidas para abordar los desafíos en la gestión de residuos sólidos municipales, y el área de Medio Ambiente de la Diputació de València reafirma su apuesta por la gestión sostenible de los residuos en las comarcas de Valencia dentro de las tareas de adaptación y lucha contra el cambio climático.

 

Desde la corporación provincial se impulsan distintas iniciativas que tienen como objetivo proteger los espacios naturales de las comarcas de València y también cambiar el modelo de gestión de residuos sólidos urbanos por otro más sostenible. En este sentido, la Diputació colabora con el ayuntamiento de Llíria, AIMPLAS y la Asociación Valenciana de Empresas del Plástico en la implantación del sistema Life Recypack.

 

Este nuevo sistema tiene como objetivo principal la recogida selectiva de residuos plásticos comerciales que no pueden ser depositados en los contenedores habituales y que, mediante este nuevo sistema, se incorporan en la cadena de economía circular y se transforman de nuevo en materia prima para fabricar mobiliario urbano. Se trata de una iniciativa forma parte del proyecto de ámbito europeo Life Recypack en el que se pretende exportar este modelo de gestión de residuos comerciales a 250 ciudades europeas.

 

La institución provincial, como coordinadora territorial del Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía, también impulsa y promociona en los municipios de las comarcas de València distintas políticas públicas para adaptarse y combatir los efectos del cambio climático. La promoción de los vehículos con motor eléctrico así como otras iniciativas para reducir las emisiones de CO2 a través de jornadas formativas y programas de subvenciones y ayudas para la compra de este tipo de vehículos forman parte del trabajo que desarrolla la Diputació por la sostenibilidad.

 

El Día Mundial del Hábitat

 

Ante la importancia del hábitat, el crecimiento de la población y las condiciones del medio, el 17 de diciembre de 1985 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 40/202 decidió designar el primer lunes de octubre de cada año como Día Mundial del Hábitat para reflexionar sobre el estado de los pueblos y ciudades y sobre el derecho básico de todos a una vivienda adecuada. También tiene la intención de recordar en el mundo que la sociedad tiene el poder y la responsabilidad de modelar el futuro de ciudades y pueblos.

 

Así mismo, la ONU creó una agencia especializada en la gestión y el desarrollo integral de los asentamientos humanos, la CNUAH (Hábitat), que trabaja principalmente por el logro del derecho de todo ser humano para contar con un lugar donde vivir en paz y dignidad, tanto en los países en desarrollo como a los desarrollados, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los más necesitados en los asentamientos de bajos ingresos

 

El Día Mundial del Hábitat incluye la ejecución de una serie de acontecimientos alrededor del día central, así como la difusión de herramientas de comunicación a través de varios canales, como oportunidad para reflexionar sobre el estado actual de la vivienda en general y tomar acciones para hacer de las ciudades comunidades más seguras y más habitables. El acontecimiento principal tendrá lugar en Nairobi (Kenia).

 

La campaña por el Día Mundial del Hábitat busca, además, concertar esfuerzos y realizar actividades destinadas a crear conciencia del reto mundial que supone gestionar los residuos sólidos municipales que todos los entornos urbanos necesitan abordar; facilitar un entorno para impulsar y desarrollar políticas, diálogos y alianzas; promover la creación de soluciones innovadoras; y movilizar recursos para hacer frente a los desafíos municipales de los residuos sólidos.

 

Los efectos de una deficiente política de urbanización se notan en varios lugares del planeta, como la falta de viviendas apropiadas y la creación de zonas deprimidas y sin infraestructuras, fomentando problemáticas sociales como por ejemplo la pobreza, la desocupación, la delincuencia, la contaminación y las dificultades de salud pública, acompañadas de respuestas insuficientes ante los desastres naturales derivados del efecto del cambio climático.

 

Todas las estimaciones apuntan que en 2030 las poblaciones urbanas habrán crecido hasta duplicar el tamaño de las rurales. Además, se calcula que, actualmente, mil millones de personas en todo el mundo se alojan en viviendas inadecuadas, y más de cien millones de estas carecen por completo de hogar.

 

Atendiendo estos retos, los líderes mundiales crearon en 2015 el Objetivo número 11 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que propone la creación de urbes inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.